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De matrimonio, familia y esclavitud social.
¿Realmente nuestra base social es la adecuada?
 

Constantemente escuchamos en todos los medios de comunicación, así como de nuestros padres, tutores, ministros religiosos y hasta de nuestros más confiables amigos de la importancia de la familia, el amor y la vida en pareja. 

Curiosamente es poca la gente en nuestra sociedad que se detiene un momento a preguntarse ¿cuál es la verdadera importancia de estos preceptos? ¿Cómo es que son importantes en nuestra vida? ¿Cómo nos ayudan a ser mejores personas y seres vivientes? ¿Estos conceptos tienen realmente la importancia que se les pretende dar? ¿El no conseguirlos hace de la persona alguien menos valioso para la sociedad?

 Aquí es donde alguien desea detenerse un poco a reflexionar y tratar de entender el verdadero valor de estos conceptos para nuestra sociedad y evolución. 

Partimos primordialmente del concepto de amor, y cuando me refiero a amor me refiero al amor que se siente como parte de una atracción sexual hacia otra persona. 

Desde que somos muy pequeños nos aturden constantemente con cuentos de hadas, en donde el inequívoco final es: "Y vivieron felices para siempre", esto después de que una pareja (siempre heterosexual) libra ciertos obstáculos para, al final, poder estar juntos, esta receta se repite constantemente en novelas, telenovelas, películas e historias de todo tipo. La constante en todas ellas es que LOS PERSONAJES SON SIEMPRE FICTICIOS, no se usted, pero yo jamás he escuchado una historia de este tipo que sea histórica, en donde los personajes sean o hayan sido reales. Inclusive María Antonieta, quien profesaba gran amor por Napoleón, le fue infiel. 

Por otro lado está el concepto de familia, que socialmente es entendido como un conjunto de personas con lazos sanguíneos o políticos que se apoyan en circunstancias adversas, se comunican "sinceramente" y entre los cuales siempre existen relaciones afectivas de distintos tipos. 

El ejemplo más conocido de familia o base familiar es el matrimonio, el cual está basado en la unión de dos personas cuyos lazos afectivos se basen en una relación de pareja (sexual), mismo que es indisoluble, incompartible y eterno. Se nos dice desde pequeños que la familia es la base de la sociedad, ya que en esta se forjan el carácter, la personalidad y los valores del individuo. 

Todo lo anterior mencionado son las descripciones idealistas, las enseñanzas tradicionales y moralmente apegadas a las reglas sociales.

Ahora veamos la realidad:

Básicamente, nunca ha existido, históricamente hablando un "vivieron felices para siempre", la historia humana está plagada de escenas de infidelidades, divorcios, matrimonios forzados, hijos ilegítimos, escándalos sexuales y, sobre todo, cualquier cantidad de mentiras, complots y falsas verdades de todo tipo para tratar de esconder estos sucesos (solo recuerde como en su momento se trataron de esconder las infidelidades de personajes como John F. Kennedy o Bill Clinton). En mi experiencia personal jamás he conocido una pareja que se sea mutuamente fiel (sexualmente hablando) o que, en caso de serlo, esto no sea a causa de falta de oportunidad mas no de deseo, o, que sean matrimonios fieles por necesidad más no por convicción, que por lo general siempre resulta en un resentimiento muto dado que la pareja se convierte en el motivo de las frustraciones (hablando solo de las frustraciones sexuales) del otro. 

Por otro lado está el concepto de familia. Como he dicho la familia se define como un conjunto de personas que comparten afecto, así como lazos consanguíneos y políticos, que se comunican sinceramente entre ellos y que se apoyan en circunstancias adversas. 

Curiosamente no hay nada más alejado de la realidad…

La mayoría de las traiciones y odios a lo largo de la historia surgen de pleitos familiares, no olvidemos que incluso acorde a la tradición cristiana (que curiosamente es una de las mayores promotoras de los conceptos aquí tratados), la primera traición que se dio en la historia fue entre hermanos, cuando Caín asesina a su hermano Abel por celos. Y si revisamos cuidadosamente la historia vemos que esto se repite constantemente, las mayores enemistades y traiciones se generan siempre en el seno familiar.

Con esto no pretendo decir que exista encono en todas las familias, solo intento proporcionar la idea de que cuando existe encono, generalmente procede dentro de la familia.

Si esto le resulta escandaloso piense usted en cuantas personas pelean en este momento con sus familias por asuntos de cesiones testamentarias, custodia de hijos o responsabilidades para con enfermos o ancianos dentro del seno familiar, piense usted cuantos ancianos son despojados de sus casas por sus propios hijos o cónyuges (no existe ni ha existido un divorcio en la que una de las partes no se sienta despojada por la otra), piense usted en que siempre, tanto usted como yo, tenemos comunicaciones más sinceras con personas fuera de nuestro círculo familiar. Hay cosas que cualquier persona (criada de acuerdo a las reglas socialmente aceptadas) jamás compartiría con un hijo(a), un padre, una madre o un hermano, curiosamente, ese tipo de secretos son los que sin ninguna dificultad compartiríamos con otra persona con la que no tuviéramos ningún tipo de relación familiar (inclusive nos resulta más fácil compartirlas con desconocidos), hablo de discrepancias religiosas, sentimientos reprimidos, preferencias sexuales distintas a las esperadas, participación en hechos bochornosos, actos o deseos sexuales distintos a los esperados de nosotros, etc. 

Hablando de los conceptos de valores y formación moral del individuo, está comprobado que la mayoría de estos de forjan en nuestra personalidad durante la adolescencia, etapa caracterizada por la rebeldía, por lo que, en la mayoría de las personas el carácter se forja a través de las ideas y valores de personas totalmente fuera del seno familiar, si lo anterior fuera una falsedad, podríamos dar por cierto que las personas que crecen dentro de un entorno familiar religioso serían siempre religiosos, una familia heterosexual produciría siempre individuos heterosexuales y para acabar con el odio y el crimen a nivel mundial bastaría con impedir a los criminales confesos que procrearan, ya que las familias compuestas por personas sin antecedentes criminales inequívocamente producirían individuos sin tendencias criminales. Nada más alejado de la realidad. 

Entonces, si por un momento puede aceptar todo lo anterior como cierto, eso nos lleva a las preguntas ¿porque seguimos valorando esquemas sociales arcaicos y obsoletos como los anteriores? ¿Por qué nunca nadie se atreve cuestionar la veracidad de estos conceptos? ¿Cuál debiera de ser la verdadera composición social que permita a los individuos desarrollarse plenamente? 

Bien, por un lado, los conceptos anteriormente mencionados siguen siendo promovidos como la verdad absoluta por una simple y sencilla razón: - Es conveniente para intereses superiores -.

¿A qué me refiero con esto? Pues es muy sencillo: Muchos filósofos, sociólogos y psicólogos están de acuerdo en que las mejores herramientas para doblegar una sociedad son: miedo y sentido de culpa, cuando una persona tiene miedo a ser rechazada o juzgada por otras personas por sus deseos naturales o por no poder encajar dentro del patrón de persona socialmente aceptado, se vuelve más vulnerable a ser controlada y manejada, ya que pierde su sentido de autodeterminación.

Recuerde que, por ejemplo, las religiones más importantes del mundo surgieron de sistemas de gobierno, y, la característica común en todas ellas es que se basan en el sentido de culpabilidad del individuo ante casi cualquier cosa.

Por otro lado, cuando un gobernante logra infundir miedo en sus gobernados, basando ese miedo en situaciones que son inherentes a su condición humana se logra una sociedad totalmente adaptable, piense usted que los gobiernos más longevos en nuestra historia siempre han sido basados en el miedo, tales como los imperios romanos, las eras de oro de los reinados católicos en Europa (oscurantismo e inquisición) y, actualmente, las democracias basadas en distintos miedos como el terrorismo, el crimen, el agotamiento de recursos, etc.

En este contexto, el concepto de familia (con todas las obligaciones y penalizaciones legales que esto implica), no es más que una herramienta más para mantenernos atemorizados, temor a "estar solos", temor a "no ser amados" o temor a perder bienes materiales, afecto de los hijos o de los amigos y estatus social en caso de una separación. 

¿Usted abriría una cuenta bancaria con un banco que lo obligara a mantener el contrato de por vida y lo penalizara confiscando los ahorros (tal vez de toda su vida) en caso de no cumplir? ¿Usted firmaría un contrato laboral de por vida con una compañía en el cual se le obligara a solo trabajar para dicha compañía, aun sin conocer dicha compañía más allá de los anuncios de marketing de la misma, cerrándose a toda posibilidad a aprovechar alguna mejor oportunidad en el futuro con otra compañía? , nadie en su sano juicio haría algo así ¿por qué entonces nos obsesionamos con firmar contratos de por vida cuando hablamos de nuestra vida personal?

Por otro lado, está el sistema económico capitalista en el que nos basamos actualmente, el cual siempre busca potenciar las ganancias económicas. Haga este ejercicio: Sea cual sea su situación actual, imagine por un momento que usted es dueño(a) de su propia casa y de su propio auto, y que dentro de su casa usted tiene todos los servicios básicos, como refrigerador, televisiones, lavadora de ropa, muebles, etc. Todos los anteriores son bienes duraderos, lo que implica que por lo general, usted necesitara dos o tres de los anteriores productos durante toda su vida.

La vida promedio de una lavadora de ropa es de 15 años, de un refrigerador es de casi 30 años, y de una casa es de 60, entonces, una vez que en una sociedad hay tantas viviendas como individuos (suponiendo que cada persona viva sola), la industria de la construcción quiebra o, al menos, disminuyen sus acciones considerablemente. Lo mismo ocurre con ensambladoras de autos, lavadoras, fábricas de ropa, etc. ya que la demanda de sus productos disminuye con la satisfacción del mercado en sus distintas ramas de producto. 

Necesitamos nuevos consumidores!!! ¡ Viva la familia !. 

Es decir, para que la economía funcione necesitamos cada vez nuevos consumidores, ya que los viejos disminuyen sus niveles de consumo conforme van adquiriendo riqueza a lo largo de sus vidas. Aquí es donde viene el truco: Hagamos creer a las personas que la única forma de no estar solo y ser amados es casarse (aunque siempre es hasta que la muerte los separe, y, a menos que usted tenga la "buena fortuna" de viajar en el mismo auto que su pareja cuando esta muera, al final nunca terminara solo(a), ya que siempre estará rodeado de amigos y enfermeros en el asilo de ancianos) y tener hijos (que raramente nos visitaran cuando seamos viejos y ellos hayan formado sus propias familias, por supuesto, las visitas por compromiso en días festivos y cuando ellos necesiten dinero están garantizadas). Explotemos el miedo natural a la soledad del individuo. 

Por otro lado, el ser humano es la especie con el ciclo evolutivo más largo de las especies del planeta, ya que toma casi veinte años (a veces más) llegar a un estado de madurez en el cual el individuo se puede valer por sí mismo, esto los dueños del capital lo saben muy bien, por lo que el concepto de familia es la garantía no solo de generar nuevos consumidores, sino de hacer de sus padres consumidores y trabajadores cautivos por casi 20 años, durante los que necesitaran satisfacer no solo su necesidades sino de las de toda su estirpe, manteniendo sus niveles de consumo de forma incremental durante este periodo de crianza. 

¿Se ha preguntado por qué todas las personas que ya han tenido hijos dicen que los hijos son una gran responsabilidad? Pues por eso precisamente, los hijos se convierten en la responsabilidad más grande y costosa en la vida de cualquier persona. También se dice que los hijos son lo más importante para cualquier persona, esto dado que cuando se tiene la responsabilidad de los hijos todas las necesidades que cada quien pueda tener como individuo pasan a segundo plano por el instinto natural de preservación de la especie, por lo que garantizamos la perdida de individualidad de las personas. 

Por otro lado está el concepto acuñado a lo largo de nuestra historia llamado amor.

Como mencione al principio de este artículo, no existe un ejemplo histórico real donde el amor funcione como todos nos quieren hacer creer que funciona (es decir, es eterno). De hecho, científicos alrededor del mundo han probado que el amor no es más que un estado de demencia temporal, y digo temporal porque aunque los científicos difieren en cuanto dura este estado, todos coinciden en que nunca dura más de 4 años. Y si usted alguna vez se ha enamorado estará de acuerdo conmigo que cuando uno se encuentra en ese estado es difícil concentrarse en cualquier otra cosa, ya que el cerebro solo se ocupa de pensar en la otra persona y como captar su atención y su cariño, por lo general, ese estado desaparece cuando se ha logrado el apareamiento sexual repetidas veces, ya que entonces el estado de demencia en el que se encuentra nuestro cuerpo desaparece y comenzamos a encontrar defectos en esa persona, y nuestro instinto NATURAL de preservación nos obliga a fijarnos en otras personas para lograr el apareamiento. 

Es por eso que se promueven las relaciones sexuales hasta después del matrimonio, ya que, este estado de demencia llamado enamoramiento no desaparece hasta que el apareamiento se ha logrado, y, si usted cumple las reglas sociales, se dará cuenta que la satisfacción fisiológica del amor se da una vez que ya ha sido usted encajado en el engranaje económico. ¿Qué pasaría si fuéramos una sociedad libre de complejos y sentidos de culpa? Simple: Tendríamos que trabajar menos para vivir mejor. 

Si usted es de los que cree que el amor es un estado más espiritual que fisiológico, pregúntese por qué el amor se da más intensamente durante la adolescencia: la respuesta es muy sencilla y esto es porque en esa etapa de la vida las hormonas del cuerpo se encuentran en su punto máximo, una vez superada la adolescencia las decepciones amorosas nos resultan mucho más llevaderas y el amor y las consecuencias del desamor son mucho menos intensos.

Por lo general una separación durante la adolescencia es terriblemente dolorosa, mientras que en la edad adulta resulta en un sentimiento de pérdida similar al que sentimos cuando nos deshacemos de un auto que hemos tenido por mucho tiempo o cuando abandonamos una compañía en la que hemos trabajado durante largo tiempo. 

En conclusión, la familia, el amor y el matrimonio son solo conceptos fabricados para mantener a la sociedad dócil y la economía funcional. Pero carecen de toda base histórica, fisiológica o científica demostrable, si conoce usted los conceptos de "huella ecológica", "recursos no renovables" y "deterioro ambiental" se dará cuenta que la mayor estupidez que puede cometer una persona en nuestros días es traer más personas a este mundo, y, si usted cree que el no encajar en un círculo familiar propio o el no tener hijos lo hará una persona de menos valía, le dejo alguna información sobre personajes históricos. 

  • Albert Einstein: Varios matrimonios, todos fallidos.
  • Isaac Newton: Jamás se casó ni tuvo hijos.
  • Gottfried Leibniz: Jamás se casó ni tuvo hijos.
  • Da Vinci - Homosexual
  • Pitágoras - Se casó con Teano, quien era una alumna de su escuela pitagórica, en donde se dice que se organizaban orgias a modo de ritos de iniciación, ya que la unión de la hembra(2) con el macho (3) representaban la dualidad cósmica (5). Curiosamente también aceptaban la homosexualidad, ya que la unión de dos machos (3+3) producía el primer número perfecto (1+2+3=6).
  • Jesús: Nunca se casó, se dice que nunca tuvo hijos.
  • John Lennon: Su matrimonio acabo con Los Beatles y con su talento artístico, aunque Lennon se casó nunca creyó en la monogamia ni en la fidelidad, sus orgias, en las que participaba su esposa Yoko Onno lo demuestran y él mismo se declaró contrario al matrimonio en varias ocasiones.
  • John F. Kennedy: Múltiples romances e infidelidades, todas del dominio público.
  • Bill Clinton: Múltiples romances e infidelidades, todas del dominio público.
  • Nelson Mandela: Se casó 3 veces.
  • Brad Pitt: Va en su 3er matrimonio, el último de ellos con Angelina Jolie, una bisexual poligámica declarada. 

Si usted aún duda de lo aquí escrito, lo invito amablemente a hacer su propia investigación, basándose no solo en los libros de historia, también basándose en las relaciones familiares y personales que usted y la gente que lo rodea han tenido a lo largo de sus vidas. Se dará cuenta de que si no en todos, por lo menos en la abrúmate mayoría de los casos todo lo anterior se cumple. 

Decida usted entre ser parte del mecanismo económico mundial o ser un individuo pensante y auto determinado, capaz de mantener sus relaciones afectivas en una base de comprensión y aceptación o en una base de compromiso legal. 

Como nota al Curiosa: La única figura histórica (que logré encontrar) que llevo un matrimonio ejemplo, sin rumores de infidelidad o desamor?. Fue Hitler!!!!

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